Nunca en su vida había sentido tanta vergüenza como esa mañana, mientras le contaba a su amigo el gran error que había cometido en la noche, Uzziel lo miró con decepción al ir escuchando todo, no podía creer que fuera el mayor tonto que había conocido…
—Ahora no me quiere ver ni en pintura —admitió un poco adolorido Lyon, y no por los golpes que Radolf, sino por él sufrimiento que le había causado a Aysel…
—Lo tienes muy bien merecido, sabes que yo la apoyo —externó Uzziel molesto —como fuiste