Capítulo 33: No Quiero Escucharlo...
Su grito se escuchó por toda la casa, al entrar vio a una loba que inmediato supo que no era Aysel, su cabeza se despejo de inmediato, para dar paso a la recriminación de su lobo, no era de ayuda, había cometido un grave error, de nuevo sintió como todo daba vueltas y escuchó la voz de Radolf muy lejos.
—Lyon hermanito ¿Perdiste a tú compañera? —cuestiono con picardía, más cuando noto que detrás de él aparecía Aysel —no me digas que pensaste que ella estaba aquí conmigo, en mi cama…
Se escuchó