En una cueva oscura no muy lejos de la frontera da la manada Azul, un lobo golpeaba con fuerza a una loba, estaba descargando toda su furia con cada patada que le daba…
—Da gracias a la Diosa que no te mato, porque me eres útil —habló un poco agitado y mirando con desprecio al despojo lobuno que estaba en el suelo —sino ahora mismo terminaría con tu miserable vida maldita Emel…
—Perdóname Radolf te juro que no volveré a tocar a Feray —la cara estaba hinchada, sus brazos magullados al igual que