Mundo ficciónIniciar sesiónCuando una ola de asesinatos comienzan a azotar un pequeño pueblo, una manada de hombres lobo buscan la forma de cobrar venganza. Sin embargo, Freyha Crescent, descubrirá por las malas que los caminos del deber y amor, rara vez están unidos.
Leer másSiete años después:El cálido sol del verano besaba la piel de la loba gris, el día era simplemente hermoso, ideal para sentarse junto al lago de la ciudad.Llevaba largas horas mirando el agua, buscando la forma de decir lo que ocurría.—¿Buscas que el lago susurre una respuesta?—ronroneo una profunda voz de medianoche a sus espaldas.La Alfa de la manada Luna Creciente sonrió, mientras volteaba para ver el apuesto rostro de su esposo… o más bien su futuro esposo, al fin y al cabo se casarían en unos meses tras el cumpleaños de Freyha número veinticinco.Tal como siempre, el rostro de su compañero se iluminaba con una preciosa sonrisa, la cual llenaba de luz su mirada nocturna.Al igual que el buen vino, Freyha descubrió que cuanto más pasaban los años, Fenryr se volvía más atractivo.Pero ella no estaba completamente segura si aquello era real o una ilusión creada por el vínculo de pareja que los
Nada, Freyha no podía hacer obsolutamente nada mientras observaba el mundo a través de sus propios ojos, recluida en el interior de su mente.Sin embargo está vez no estaba sola, el enorme lobo blanco también estaba allí, encadenado al igual que ella.—Perdiste, te lo advertí—gruño la bestia—ahora ambos somos esclavos.—Claro que no. Podemos escapar—siseo Freyha a la bestia, negada a aceptar aquel destino.El enorme lobo rio con tristeza.—Niña ¿Acaso no te das cuenta? Estamos enca
Nada, Freyha no podía hacer obsolutamente nada mientras observaba el mundo a través de sus propios ojos, recluida en el interior de su mente.Sin embargo está vez no estaba sola, el enorme lobo blanco también estaba allí, encadenado al igual que ella.—Perdiste, te lo advertí—gruño la bestia—ahora ambos somos esclavos.—Claro que no. Podemos escapar—siseo Freyha a la bestia, negada a aceptar aquel destino.El enorme lobo rio con tristeza.—Niña ¿Acaso no te das cuenta? Estamos enca
Cuando finalmente ambas chicas llegaron al interior del bosque y se detuvieron frente a la casa de la bruja, notaron que aquello había sido por completo una mala idea.El lugar estaba vacío, completamente desierto, no había nadie en el lugar más que un pequeño fuego encedido en un círculo de rocas.—Tenemos que irnos—susurró Franchesca a su amiga, mientras tomaba su mano e intentaba salir del lugar.Algo allí no concordaba, no estaba bien, como si algo estuviera fuera de lugar pero no lograsen identificar que realmente.Sin embargo, al intentar escapar de aquella sensación fantasma
Último capítulo