—Ya que ambas partes han arribado a un acuerdo, queda establecido que la suma de cincuenta mil libras esterlinas serán pagadas a la Señorita Susan Brandon en el plazo de veinte y cuatro horas.
El juez hace chocar su martillo de madera contra la mesa, dando por terminada la sesión, y dejando claro el veredicto.
El abogado de la defensa se puso en pie, estrechando la mano del juez, en lo que Susan liberaba una plegaria de agradecimiento a Dios.
En su hora de mayor tribulación había aparecido un