—¿ Qué quieres decir con que no la pueden encontrar ?
—No sabemos como ha podido pasar. Solo... no está —. Se justificaba el médico, nervioso.
— ¡Revisen las cámaras! ¡Encuéntrenla! — Gritaba Vásquez colérico. — Lleva mi hijo dentro ! Pediré la cabeza de todos ustedes si algo le pasa al embarazo! ¡Encuentrenlaaa!
Mara llegaba a duras penas a la frontera del pueblo. Estaba mareada, casi desfallecida y a punto de desmayarse, pero solo pensaba en continuar. Ver a su hijo y al amor de su vida,