En cada esquina del pueblo la saludaban los fantasmas de la vida anterior. Llevaba horas andando y nadie parecía reconocerla en los rostros que una vez encontró vecinos y conocidos Ahora solo había extraños que la miraban con temor y recelo.
Era evidente que su apariencia desgarbada no ayudaba y era lo que los orillaba a pensar en que se trataba de una nueva vagabunda que había escogido la ciudad como nuevo hogar pero para Mara todo aquello era solo un desfile de dolorosas imágenes que les re