El día del segundo gran baile llegó, y con él, una marea de nervios que decidí domar con elegancia y determinación. Esta vez, iba mejor preparada, armada no solo con la belleza de mi atuendo, sino con una confianza que brotaba desde lo más profundo de mi ser.
Aunque estaba un poco aturdida por la nota que había recibido ayer .Se lo comenté a mi tía y se preocupó al principio luego le restó importancia diciendo que podria ser de alguna señorita envidiosa o dolida por la atención que recibí del p