Un rival de amores para Axel.
Esa mirada había sido especial. Al menos de esa forma la había sentido Oliver.
A la mesa de los CEOS fue que se sentó el joven Black, todos ahí estaban serios, bebían de su copa de champaña mientras que estudiaban todo a su alrededor.
Los mafiosos para ese momento ya habían contado cuántas puertas de salida había, y si en caso de un ataque cuál sería su mejor fuerte. Ellos, todos son excepción venían armados, y Joshua además traía entre sus ropas unas afiladas navajas.
— Emill, ya Axel