Un mafioso muy coqueto.
La llamada que al principio era para agradecer al final se terminó convirtiendo en un reclamo. El mafioso parecía estar molesto.
— ¿Qué pasa? ¿Acaso no te gustó el coche? Hice muchas llamadas para conseguirlo, incluso pelee por el con otros i.portantes CEOS que lo querían para sí. Si prefieres otro solo dímelo.
— !Ahhhgrr... No, no quiero otro coche, ese es genial! Lo que te estoy preguntando es, ¿Por qué me enviaste ese auto? ¡¿Qué pretendes?!
— A ver, ¿Me estás diciendo que estás mole