Un ataque de un vampiro ardiente.
Una vez en su villa, Oliver subió directo a su habitación y se cambió de ropa a una pijama, no pensaba salir a ninguna parte con tantos marcados chupetes en el cuello y en la barbilla.
El mafioso estaba tan molesto. ¿Cómo se iba a presentar a trabajar con esa pinta? Prefería morir a ser el hazmereir de sus hombres. ¿Pero... cómo lograría estar días fuera de juego?
El resto de la mañana se había quedado profundamente dormido debido al cansancio y por qué Axel no lo había dejado pegar un o