Apenas Daniel Alejandro terminó de decir la palabra intervención, Axel escupió el café que bebía.
— Cof, cof, Cof, ¿De que rayos estás hablando, Daniel Alejandro? ¿Intervención de qué? ¿Para qué? Yo estoy perfectamente bien.
— Axel, somos tu familia, te queremos y queremos lo mejor para ti, papá ya nos ha dicho cuales fueron las verdaderas razones por las que caiste en ese grave estado al hospital. No te niegues a recibir ayuda. — El hermano mayor insistía.
— No me estoy negando a nada,