Cuando el frenesí de la entrega pasó, Diane, se sintió culpable por haber caído en los brazos de Dallán, él había amanecido en la cama de una mujer desconocida, y ahora ella también se dejó seducir
— Yo... tengo que irme — La joven Ferreti, tomó el panta y los tenis que Dallán había traído para ella, todavía se sentía adolorida pero estaban en una casa ajena, no podía solo quedarse en cama
— Espera Diana, no me puedes dejar así como si fuera... Cómo si hacer el amor conmigo no significará n