En la mansión Lombardi, la tranquilidad era interrumpida por el llanto del bebé Dominic, él estaba inquieto, lo arrullaba, le dieron su biberón y cambiaron su pañal, pero de repente lloraba fuerte, el padre estaba cargándolo para que se calmara pero la misma situación se volvía a dar
— !Donovan, esto no es normal, el bebé tiene algo, es como si de pronto sintiera dolor, pero si estaba muy bien, creo que debemos llevarlo al hospital! — Adriana, no podía seguir escuchando a su mellizo llorar