Adriana, fijó su verde mirada en la fría mirada de su esposo, el viento le helaba la piel, estaba asustada, en el pasado Donovan, había sido tan cruel, quizás él había decidido que ya no que ya no la quería a su lado, y que quería regresar a su antigua vida
— No... no voy a permitir que me quites a mis hijos, estuve mal estos días porque llevo un bebé en mi vientre, pero Doménico y Dominic, son mi vida entera, sé que contigo no les faltaría nada materialmente hablando, pero ellos necesitan