Carolina se llevó las manos a la boca, no había palabras para describir su gran sorpresa, ella de pronto sintió que las piernas no la sostenían, fue su esposo quien la sostuvo y la llevó a sentar en un sofá
— Carolina cariño, ¿Qué te pasa? ¡Todo está bien querida, todo está bien, debe haber una explicación para esto, y ahorita mismo Dallán nos la va a dar! — Se le escuchaba decir al padre mafioso con una voz oscura
Dallán estaba clavado en su sitio, la situación parecía estar sacada de una