Úrsula se quedó viendo una y otra vez la tarjeta que el mafioso griego le había enviado, si el estaba creyendo que ella iba a asistir estaba loco
— Seguramente estás consumiendo de lo que vendes, griego, tengo novio y no puedo verme con otro hombre
Mientras tanto en el hospital, en Diane no había habido ningún cambio, los padres estaban tristes, su única hija se encontraba en esa cama sin abrir los ojos y sin moverte, era casi insoportable de llevar su dolor
— Papá, hoy le harán un ch