Capitulo 28. Celos.
Capítulo 28.
Celos.
Gabriel mira a Leandro, confundido por las cosas que le ha dicho su hija, y Leandro le corresponde la mirada con firmeza.
— Gabriel, siempre es un gusto verte.
—Para mí también, muchacho. —Ambos se dan la mano. —Permíteme conocer a tu bella pareja. —Gabriel toma la mano de Selín, quien lo mira fijamente en silencio. —Es todo un placer, Selín.
—Igualmente, señor Gabriel… — Ella hace una pausa para que él responda.
— Gabriel Solano, permíteme presentarte a mi hij