91. Tensión
Amber
Pasé la noche en vela, sentada al lado de Leonardo. Desde el momento en en que su cuerpo comenzó a arder en fiebre, el sueño se volvió imposible. Gemía bajito con cada movimiento, y el dolor estampado en su rostro me dejaba aterrada. Cambié las compresas en su frente tantas veces que perdí la cuenta.
"Estoy bien," murmuraba ocasionalmente; su voz ronca, intentando sonar convincente. Pero no me engañaba. Quería tranquilizarme, pero el calor que emanaba de su piel me decía lo contrario.
Cua