332. Tensión y desesperación
Leonardo
El reloj en la pared marcaba el tiempo con una lentitud torturante. Cada segundo pesaba en mi pecho; cada avance del segundero parecía un puñetazo directo al corazón. Bella y Amber estaban desaparecidas.
El celular de Amber seguía apagado.
Cada intento de llamada terminaba en un silencio absoluto, y el miedo me devoraba por dentro. Ya había estrellado un vaso contra la pared, ya había gritado a los guardias, ya había recorrido la mansión de un lado a otro, pero nada—nada—lograba alivia