268. Segunda parte del plan
Martina
La copa de vino temblaba levemente entre mis dedos mientras caminaba de un lado a otro por la suite del hotel de lujo donde me alojaba. El corazón me latía desbocado y la sensación de asfixia crecía a cada segundo. Mi plan se estaba desmoronando ante mis ojos, y no podía permitir que eso ocurriera.
Leonardo y Felipe se habían encontrado.
Esa simple certeza bastaba para convertir mi cuerpo en un manojo de nervios. ¿De qué habían hablado? ¿Qué le había contado Felipe? ¿Había terminado por