251. Plan de fuga
Leonardo
El silencio denso en el refugio del subsuelo solo se rompía por los sollozos apagados de Bella y Louis, que ya estaban más tranquilos mientras las niñeras seguían consolándolos. Amber estaba entre mis brazos, temblando apenas, y podía sentir su corazón desbocado golpeando contra mi pecho. Magnus permanecía a un lado, firme y alerta; Tomaso, aunque intentaba aparentar calma, dejaba ver la tensión en cada línea de su rostro.
"Magnus", empecé, con la voz baja pero cargada de determinación