245. Hoy cazador, mañana presa
Magnus
Después de haber pasado apenas un día fuera —aunque con la sensación de haber vivido semanas enteras atrapado en una misión que parecía no tener fin— regresar a la mansión de Aspen me regaló un alivio poco habitual. En cuanto crucé la puerta, el sonido de las risas me envolvió, y la imagen de la familia Martinucci reunida en la sala disipó parte de la tensión que llevaba encima.
Los padres de Leonardo estaban sentados en el sofá, riendo por algo que Louis había dicho, mientras Bella, ent