244. Casada
Amber
Desperté con la luz del sol colándose por la habitación del hotel. La claridad se reflejaba en las sábanas blancas, creando un contraste perfecto con la decoración lujosa a nuestro alrededor. Pero mi atención estaba en otra cosa: el brillo de la alianza en mi dedo.
Giré el anillo de compromiso con el pulgar, admirando cómo combinaba a la perfección con la alianza que Leonardo me había colocado la noche anterior. Era un gesto sencillo, pero cargado de un significado tan profundo que aún me