222. Juego de adivinanzas
Amber
Llevábamos tres días en Aspen y, por primera vez en semanas, el peso que cargaba sobre los hombros parecía más liviano. La casa era acogedora, rodeada de montañas cubiertas de nieve, y la calma del lugar era justo lo que necesitábamos. Seguía al pie de la letra las indicaciones médicas, cuidándome y descansando, y aunque los problemas en California Springs seguían rondándonos, en ese momento todo parecía en paz.
En la sala de estar, Leonardo, Nonna Rosa, los niños y yo estábamos reunidos