76. ¿Por qué mi rey?
El demonio sonrió al escuchar a Asad, él no tocaría un solo pelo a Lothaire tal y como marcaban sus leyes, pero por fin podría torturarlo por toda una eternidad por haber osado desafiarlo, sería una novedad para él, un ser que se alimentaba de pasiones humanas consumido por ellas.
Al demonio nunca le había interesado poseer un alma, no era de esos que las coleccionaba, prefería alimentarse de lo que los vivos podían aportarle, pero el alma de Lothaire era algo que ambicionaba y que no pensaba d