18. Perdóneme señora.
La hermana de Maryam estaba furiosa,.no tardaban en llegarme las noticias y novedades referentes a todo lo que sucedía con su hermana, cinco años sin su presencia le habían hecho olvidar que ella estaba allí solo para fastidiarla, para quitarle lo que era suyo, primero la atención y el amor de su padre, ahora él hombre que le pertenecía.
— ¡Estoy rodeada de imbéciles! — gritaba Sahira caminando de un lado a otro del lugar sin entender cómo su hermana había salido tan pronto de las mazmorras, ap