10. Sí quieres que pare, este es el momento.
Un gemido salió de los labios de Maryam en el momento en que él la alzó y ella se vio obligada a sujetarse con las piernas de sus caderas para no caer, estaba excitada y demasiado mojada en su feminidad como para no dejarse llevar por lo que el cuerpo le pedía.
Tal vez esa no era su primera vez, tal vez ya le habían forzado a hacer eso mucho antes, pero en ese instante era la primera vez que ella lo deseaba y aunque estuvo muy tentada a parar a aquel hombre, quería saber lo que era el sexo dese