Adriano no sabía cómo continuar tras la partida de Gianina.
Si hubiera sido por él, se hubiese subido con ella a aquel avión rumbo a Galicia.
No obstante, sabía que estando a su lado le haría daño. Ella no tenía que soportar todo aquello cuando no sentía nada por él.
Gianina era una buena mujer y no se merecía nada de todo aquello. Porque, por más de que ella se mostrara fuerte, Adriano había podido percibir, en especial la noche anterior, que ella sufría con lo que Vittoria y Ana hacían para a