Capítulo 21 – El arma más poderosa para destruirte.
Gianina obedeció. Abrió la carpeta y comenzó a leer.
—¿Cómo obtuviste esto?
—Tengo contactos —respondió Adriano—. ¿Tú crees que no puedo obtener toda la información que quiera, siempre que lo desee?
—¿Qué es? —preguntó Johana, quien tenía el ceño tan fruncido que sus cejas casi formaban una V.
—Es el testamento de Antonio —respondió Gianina, sin apartar la vista de Adriano.
—Así es —asintió Adriano—, es el testamento de tu difunto esposo. —Sonrió con cierta malicia.
Gianina frunció el ceño.
Sab