Capítulo 13 – Entonces, dime, de una vez, qué quieres de mí.
Cuando se adentró en el despacho de Adriano, Gianina lo hizo con cierta incomodidad.
Durante los últimos minutos, había tenido tiempo de reflexionar sobre la idea que le había dado Sara.
Ya no se sentía tan segura que cuando había salido de la habitación de su mejor amiga.
Sin embargo, ya estaba ahí y no iba a dar marcha atrás.
Sí, por supuesto, siempre podía inventarse cualquier excusa para su visita al despacho, pero no era de ese tipo de personas. Una vez que había tomado una decisión, la ll