Finalmente, había terminado mi segundo semestre, con excelentes calificaciones en todas mis materias. No crean que para mí, todo era diversión, chicas y fiestas; tenía un estilo de vida que mantener y para que mis padres me siguieran patrocinando, debía mantener un promedio bastante alto.
Tampoco era tan difícil, de hecho, soy muy bueno para el análisis, lo que me permite comprender y memorizar diferentes temas en poco tiempo. No tenía la necesidad de pasar todo el semestre metido en los libros