A los pocos minutos llegaron Paul y Melissa, comenzamos a trabajar en el proyecto, estábamos en la recta final y el esfuerzo que teníamos que hacer para salir bien con esa docente, era grande.
El resto de la tarde, traté de reivindicarme con Anabel. Aunque todo había pasado y había sido disculpado, no podía evitar querer compensarla por el mal rato. Durante toda la jornada estuve muy atento a sus necesidades, cuando pedía ayuda en algo, yo prácticamente saltaba para apoyarla. Cada vez le ofrecí