James realmente estaba disfrutando la velada, con la intensión de olvidar el hecho de que aún no conseguía a nadie que cuidara de su hijo, pero prefiera esperar por alguien que realmente valiera la espera a tener que lidiar con malas candidatas que no le brindarían a su hijo lo que él necesitaba, eso para él era inaceptable, bajo ninguna circunstancia lo aprobaría. Se metió en la sala de juegos de caballeros para evitar la mirada inquisidora de las madres casamenteras que revoloteaban por todo