James se fue acostar con un gran alivio en el corazón, confiaba en que la nota de Benedict no fuera tan directa, pues aunque su hermano tenía un carácter fuerte también sabía cómo lidiar con las personas de la alta sociedad de la manera más educada posible. Tenía un dejo de remordimiento, pero tan sólo porque no se había dado cuenta de lo que realmente estaba haciendo ni sabía lo que su comportamiento estaba generando en la familia Luddington, Lady Penélope era una buena muchacha, llena de vida