Tenía asuntos propios que atender, y odiaba la impuntualidad tanto como su hermano mayor, pero no había caso, tenía que regresar con él a la mansión de su familia para explicar los recientes acontecimientos, pues estaba totalmente seguro de que Benedict llegaría y se encerraría en su despacho para pasar la rabia que fulguraba en su interior por la negativa que había recibido y que era un hecho que con muy poca frecuencia ocurría, para no decir que nunca le sucedía.
Así pues, cuando su hermano s