ANASTASIA
Trató de respirar con normalidad, más el leve temblor ya me es inevitable, y el que me repita una y otra vez que no va a comerme, creó no me ayuda mucho. No cuando me restriega en la cara su enorme y fornido cuerpo semidesnudo.
Aclaró mi garganta antes de hablar — Teníamos una conversación pendiente ¿O me he equivocado? — le recuerdo lo que decidimos ayer, después de que llamarán urgentemente al teléfono de Demian con tanta insistencia, que al final ni siquiera pudimos terminar de h