DEMIAN
Mira esta pequeña cosita, tan ingenua como hermosa, casi me da lástima el que tenga que caer en mi manos. Casi.
Porque por más indefensa que se vea sigue siendo la mayor amenaza para mi posición. Jamás he mostrado piedad y no empezaré con ella.
— Si, si te comprometes a protegernos, cumpliré lo que me pidas. — cede sin mucha réplica. Es bastante sumisa y eso me gusta más.
Sus ojos grises tan iguales pero a la vez tan diferentes de Dionicio me tienen extrañamente expectante por ver má