Una vez que ya nos quedamos Mario y yo exhaustos tumbados en el sofá, él empezó a acariciar mi vientre mientras sonreía.
—- Mis bebes estan aqui dentro, no me lo puedo creer, ¿porque me mentistes cuando te pregunte, si estabas embarazada de mi? .--- me pregunto
—- No quería que me quites a mis bebes, —- respondi.
—- No te los quitaré si eres una buena amante y haces todo lo que firmastes en el contrato, empezando por Aaron, no quiero verte cerca de él, — me contestó.
Nos levantamos seguidamente