—- Irene quedate donde estas, quiero que sepas una cosa, aquí mi socio solo esta jugando contigo, no le creas nada, el siempre ha estado enamorado de su prometida, tu solo eres su consuelo, y tu sabes muy bien que eres solamente mia, lo siento pero me debes el que Sofía haya conseguido lo que mi abuelo le estipulo en su testamento al casarse conmigo, tu y yo tenemos un trato nena y no te conviene no cumplir, porque las fotos que tengo, los documentos que firmastes y todo lo que tengo de ti, sal