Esa noche me costó muchísimo conciliar el sueño, mi hermana se casaba con un hombre Cruel que era el padre de mis bebés mientras que yo sería su amante, me gustara o no porque no quería que mi hermana sufriera sus arrebatos y sus furias si yo no cumplia las ordenes de Mario, mi futuro cuñado. Aún no había amanecido cuando empecé a escuchar pasos, las voces de mi madre y de mi hermana a parte del timbre de la casa. Me levanté de la cama porque ya no podía seguir durmiendo viendo entrar al dormi