Escuché como la puerta de mi casa se cerró, pero no me esperaba ver entrar al salón a mi padre y a Aaron hablando los dos animadamente.
—- Hola cariño, bueno te dejo con tu jefe voy a ver si tu madre ya está lista, —dijo mi padre– Aaron ya nos vemos — le dijo antes de irse del salón.
—- Hola Irene, ¿cómo estás? — preguntó Aaron.
—- Bien, gracias, dime que es lo que quiere de mi jefe — respondi.
—- Por favor Irene deja el sarcasmo, he venido para ver como estabas y decirte que quiero que vuelvas