Nada más entrar en el despacho, Aaron me señaló con la mano que me sentara en el sillón que había enfrente de su mesa.
—- Me alegra que hayas decidido por fin volver a trabajar conmigo —- me dijo
—- Gracias, pero no venía muy convencida por lo que me dijistes aquella noche en tu coche, no quisiera que estuvieras molesto con mi presencia cuando se integre Mario —- le comente.
—- Tranquila, esa parte dejamela a mi tranquila, venga vamos a desayunar, que seguro que nos has comido nada en tu casa