CAPÍTULO 62
El auto la siguió todo el camino, pero fue cuando Juliette se detuvo en una tienda de conveniencia para comprar algunos dulces, cuando la interceptaron. Dos hombres se bajaron de un Buick 94 y la apuntaron con armas ordenándole que se bajara.
Ella obedeció por temor a que le hicieran daño, creyó que quería robarle el auto, contrario a lo que pensaba, uno de ellos la rodeo con su brazo mientras presionaba el cañón del arma en su cintura.
―¿Quién eres?
Ella no se atrevió a moverse,