Tras un breve momento para desayunar, la mañana se veía bastante cargada, fuimos a ver el apartamento y en efecto este estaba cerca de todo. Un lugar bonito y amplio. El apartamento estaba en el último piso y eso era bueno, podía perderme en el enorme espacio de la terraza. Contaba con tres habitaciones; dos baños, cocina; comedor y un living espacioso.
También tenía un buen precio de venta y terminó convenciéndome, sin dudar firme los papeles, haciéndome la propietaria de ese lugar.
Luego l