Capítulo ochenta y uno: Mala decisión.
Salí de ahí conteniendo el oxígeno en mis pulmones, me dolía ser tan brusca con él, pero no me dejaba opción, su romance con ella me dolía y no quería verme como la despechada en esta historia.
En este momento solo quería ser la responsable de llevar a los culpables frente la justicia, no de terminar una relación que comenzó en mi ausencia, solo quiero que los que amo estén bien y por eso estoy aquí, a pesar de todo me conformo con verlos felices.
Hasta que mis planes finalicen, en ese momen