Capítulo ciento quince: Un colapso de emociones.
A tres kilómetros de ahí, Matt paro el auto frente al auto de Fer, salí rápido y corrí hacia él, Steven se bajó y abrió la puerta trasera,
— ¡Hermano! — exclamé, entre medio del llanto y la angustia al verlo, Juno no hizo más que abrasarme,
—Sabía que irías a buscarme— me dijo con un tono bajo,
— Perdóname Juno por haberme tardado tanto— sollocé, mi hermano estaba muy flaco, por sus marcas sabía que había estado en el mismo infierno, solo él sabe todo lo que tuvo que aguantar ahí adentro