Capítulo ciento cuarenta y cuatro: Su venganza complica las cosas.
Al llegar a casa, William estaba feliz de verme,
— Hola hija mía, ¿cómo estuvo el viaje? — yo lo abracé y luego contesté,
—Hola, papá; estuvo bien— le digo y él me observa,
—A pesar de haber estado con él, te noto deprimida.
Ambos entramos hacia la sala,
— Es complicado William, pero bueno, no quiero hablar de eso ahora, tengo clases en un rato— excusándome de él, me fui a mi habitación para tomar mis cosas.
Saque mi teléfono de la mochila y contemplé una vez más la última foto qu