Capítulo ciento cuarenta y tres: Un adiós y un hasta pronto.
— ¿Qué tiene ahí abajo, doctor?
— Lastimosamente, él tiene una fractura señora, no le garantizamos que después de la operación siga funcionando correctamente y llevara mucha, pero mucha rehabilitación y cuidados— sigo sin entender por qué está en este estado,
— ¿Dígame, doctor, esto fue un accidente?
— Seré franco con usted, el señor llegó luego de una llamada proveniente de un hotel, él y la dama que lo acompañaba llegaron juntos— la bronca se apodera de mí al escucharlo, no soy estúpid