Capítulo cuarenta y tres: Porque te amo, esa es la verdad.
Ante aquella afirmación Praxis no dijo nada no dijo nada y eso a Thalia la molestó. Se había olvidado de todo estando sola con él, pero una vez de vuelta en público Praxis parecía diferente.
Se sentó a su lado, con Athos a su derecha. La cena fue maravillosa, pero sus compañeros de mesa charlaban sobre cosas que no entendía y se volvió hacia la mujer de un ministro tratando de entablar conversación.
—¿Te ha gustado la cena? —seguramente